Hoy queremos hablaros acerca de la importancia que tiene la elección individual de ejercicios que decidimos hacer con la finalidad de mejorar nuestro cuerpo, nuestra fuerza y nuestra salud.

Al igual que no nos gustan los mismos alimentos a todos, no nos gustan los mismos ejercicios, y cada vez existe mayor evidencia de que esto es un punto clave en la elección de ejercicios para nuestro entrenamiento.

¿Por qué? Es sencillo, cuando ejecutamos un ejercicio, con el que no nos sentimos cómodos, no focalizamos bien la musculatura o se trata de un ejercicio muy complejo, con muchas variables a las que atender, entre otras cosas, no llegamos a desarrollar nuestro máximo potencial en su ejecución, por lo que no estamos aprovechando los beneficios que nos puede proporcionar. En cambio, cuando nos sentimos cómodos con un ejercicio, podemos incrementar las cargas, aumentar el grado de tensión mecánica y ejecutar una mejor técnica, hecho que se suele traducir en mayores beneficios.

Como muchos de vosotros ya sabéis, el objetivo final de cualquier entrenamiento que trate de mejorar nuestra condición física tiene que seguir siempre el principio de progresión, es decir, a medida que nos vamos adaptando al entrenamiento, debemos aumentar carga o tiempo bajo tensión para seguir mejorando.

Siguiendo esta lógica, es mucho más interesante incorporar a nuestro entrenamiento, ejercicios con los que tengamos buenas sensaciones, nos encontremos “cómodos”, en los que desarrollemos una técnica impoluta para disminuir al máximo el riesgo de lesión y dónde podamos progresar de manera eficiente.

A medida que un ejercicio se vuelve más complejo, será mayor la dificultad de ejecutarlo correctamente, por lo que puede disminuir el grado de beneficio que pretendemos conseguir a través de su ejecución.

Si quieres tener una progresión más rápida, olvídate de ejercicios que requieren un alto grado de dificultad en su ejecución y que no tienen realmente ningún beneficio adicional frente a otros más sencillos, ni conllevan una transferencia directa a otro deporte o movimiento.

Estos gestos complejos y poco efectivos, que cada día son más comunes en los entrenamientos, nos acercan más a las lesiones mientras nos alejan de una progresión óptima. 

En el entrenamiento, siempre debemos simplificar al máximo para obtener todos los beneficios, no por añadir dificultad a nuestra rutina va a proporcionarnos mayores beneficios que un buen entrenamiento donde haya ejercicios básicos y multiarticulares con transferencia y algunos ejercicios específicos de aislamiento.

Trata de identificar con que ejercicios te sientes mejor y simplifica para optimizar los movimientos, de tal forma que puedas conseguir el mejor resultado posible, sin complicarte.

Los ejercicios que trabajen de forma más directa tu musculatura y te ayuden a estimular un mayor número de fibras musculares con un bajo grado de dificultad, siempre deben ser el pilar de tu rutina, ya que te van a facilitar la progresión y sin duda, son la clave para lograr tu objetivo.

Comments (0)

Product added to wishlist