Estas Navidades No Te Olvides De Descansar Bien

Tanto el ritmo de vida cotidiano en el que llevamos a cabo numerosas actividades físicas y mentales como el ejercicio añadido, hacen que nuestro organismo poco a poco vaya fatigándose y agotando sus depósitos de energía, para ello es fundamental que respetemos unos tiempos de descanso, y lo más importante es que realicemos un descanso adecuado y del tiempo suficiente para que nuestro cuerpo pueda recuperarse completamente, sin duda estas fechas festivas, nos pueden servir para gestionar de manera correcta un buen descanso y beneficiarnos de cara a empezar el año con buen pie y seguir progresando de manera correcta.

Reducir el riesgo de lesionesmejorar nuestro rendimiento, beneficiarnos de las mejoras del entrenamiento realizado y sentirnos bien dependen totalmente de una buena recuperación.

¿Qué debo tener en cuenta?

En el mundo de la salud, todos los profesionales coinciden, tanto médicos como fisioterapeutas o entrenadores es fundamental respetar unos tiempos adecuados de descanso suficiente, ya que de no realizarlos no mejoraremos ni obtendremos los beneficios que el entrenamiento es capaz de reportarnos.

Si realizamos entrenamientos muy duros al máximo de nuestras capacidades los siete días de la semana, lo único que conseguiremos será llegar al estancamiento, a la sobrecarga, y posiblemente lesionarnos por lo que nuestro entrenamiento pierde su sentido principal, mejorar nuestra salud, maximizar nuestro rendimiento y hacernos sentir bien.

Es común pensar que si dedicamos un mayor esfuerzo al deporte que practicamos, ya sea running, natación, ciclismo o fitness obtendremos mucho mejores resultados, pero es una equivocación muy común, si no dejamos que nuestros tejidos se regeneren no conseguiremos ninguna adaptación por lo que probablemente en lugar de mejorar, empeoraremos nuestras marcas y nuestra condición física.

Durante los entrenamientos exigentes, nuestra musculatura sifre microroturas fibrilares, se depletan los depositos de glucógeno y el corganismo activa la vía AMPK que se caracteriza por promover la destrucción de tejidos, es decir, creamos un entorno catabólico.

Si no compensamos la balanza hacia el lado de la recuperación y la construcción, generaremos desequilibrios en nuestro organismo, y como bien conocemos, cualquier desequilibrio en nuestro cuerpo siempre va a repercutir de manera negativa.

Un ejemplo común que se suele dar es a través del sobre-entrenamiento que se produce en muchos atletas de fuerza y de resistencia, su cuerpo entra en una espiral en la que la fatiga predomina, y empiezan a sumarse lesiones, un sistema inmunitario muy pobre y unos niveles de cortisol realmente altos que llevan al atleta a empeorar su condición física y mental, le hacen incrementar su tejido adiposo y pueden llegar a crear estados depresivos, un cóctel que puede echar a perder todos nuestros esfuerzos y logros conseguidos

Así pues, después de cada entrenamiento, se hace estrictamente necesario:

-Reponer nuestros depósitos de glucógeno, indispensables para una función adecuada de nuestros músculos.

-Reponer minerales y electrolitos que ayudan a una función adecuada de nuestras células y de nuestras fibras musculares.

-Una nutrición adecuada así como una dosis alta de proteína, ayudarán a nuestras fibras musculares a recomponerse, y obtendremos una adaptación adecuada. No hay que olvidarse de que nuestros músculos se ¨crecen¨ durante los periodos de descanso y no cuando estamos entrenando.

-Un descanso suficiente y adecuado, evitará que nuestro cuerpo se sobrecargue y esté totalmente listo para la siguiente sesión de entrenamiento. Calambres, fatiga, lesiones y bajo rendimiento pueden estar detrás de un descanso mal realizado.

-Ejercicios de relajación como estiramientos, la ayuda de los foam roller, el yoga o incluso caminar, pueden perfectamente formar parte de nuestra rutina de recuperación, ya que ayudan a nuestro sistema a reducir los niveles de cortisol y unos patrones de descanso adecuados.

¿Cómo realizar un buen descanso?

-El descanso comienza una vez terminamos nuestra actividad, es fundamental que volvamos a la calma de manera progresiva y no bruscamente, esto ayudará a nuestro cuerpo a comprender que la actividad ha finalizado y es hora de iniciar la recuperación.

-Los estiramientos y los ejercicios de vuelta a la calman servirán para relajar la musculatura y nos ayudarán a estar más frescos mucho antes.

-Una hidratación adecuada durante y después de la actividad es necesaria tanto para desarrollar el máximo rendimiento como para experimentar las máximas adaptaciones y mejoras del ejercicio. Como hemos mencionado, reponer minerales y electrolitos nos ayudará a que nuestras funciones celulares se realicen de manera adecuada y de ese modo obtendremos la máxima respuesta del ejercicio, tanto en rendimiento como mejora de nuestra composición corporal.

-Dormir suficiente se convierte en una parte esencial de nuestra recuperación, durante el sueño todo nuestro organismo emplea energía en la recuperación y reparación de todos los tejidos del cuerpo. No dormir suficiente o una pobre calidad del sueño tendrán consecuencias fatales e inmediatas en nuestra salud y en nuestro rendimiento.

-Reduce el estrés y desconecta completamente. Dale un respiro a tu cuerpo y a tu mente, a la hora de descansar, evita realizar o pensar en más cosas, céntrate en tu respiración y aléjate de distracciones como dispositivos móviles, tablets o pantallas que perturben tu descanso.

-Por último es fundamental que seas consciente de que una buena planificación de tu entrenamiento con horarios adecuados y días de descanso es lo que te va a permitir llegar a tu objetivo. Ten en cuenta que las plantas con demasiado agua también se ahogan.

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