Hablamos de Calorías

Hoy nos planteamos la pregunta del millón, ¿Son importantes las calorías?

A pesar de ser una pregunta sencilla, no podemos responderla con un sí rotundo, ni con un no, rotundo, en el marco de estos dos extremos es donde se centra la respuesta a nuestra pregunta. 

Las calorías son una unidad de medida de energía ,relativamente ambigua, que usamos para definir la carga energética que posee un alimento concreto o la energía que el cuerpo emplea en los procesos de nuestro organismo.

Partiendo del punto de que la ecuación de balance energético es completamente válida (energía que ingerimos = energía que gastamos), podemos incrementar o reducir nuestro peso y en consecuencia nuestro metabolismo modificando cualquiera de las dos variables de esta ecuación, por lo que cuando aumentamos nuestro gasto energético o disminuimos nuestra ingesta, se producirá un déficit calórico y viceversa efectuándose así, una reducción de nuestro peso o un aumento del mismo.

Hasta aquí, todo parece sencillo y podríamos responder a nuestra pregunta con un rotundo sí, claro que importan las calorías, pero estaríamos sesgando demasiado la información y nos quedaríamos con una teoría demasiado reduccionista de como funciona nuestro organismo.

Para explicar la importancia de las calorías debemos introducir dos conceptos muy relevantes, por un lado el flujo energético, que no es otra cosa que la cantidad de energía que nuestro organismo puede manejar. Es decir a mayor flujo energético más cantidad de energía podemos ingerir, ya que nuestro gasto metabólico es mayor y por otro lado la carga nutricional de las calorías y con esto nos referimos a la calidad de nutrientes que nos aporta una determinada caloría en función del alimento del que proceda.

Explicados estos dos conceptos, queda claro que podemos empezar a duda de nuestro sí rotundo y comenzar a matizar la importancia de las calorías en el entorno de nuestro contexto.

Pongamos un ejemplo que atañe a un gran porcentaje de la población, si queremos bajar de peso, debemos tener en cuenta la ecuación del balance energético, por lo tanto debemos gastar más energía de la que ingerimos, pero cuidado, queremos que la pérdida de peso, sea en forma de grasa, eliminar todo el exceso que nos está provocando un mal funcionamiento de nuestro organismo, ya que de otra forma, si gestionamos mal nuestra pérdida, podemos empeorar incluso la situación de partida, eliminando tejido muscular y siendo una versión menos pesada de nosotros mismos, y con un riesgo mayor de incrementar nuestro tejido adiposo, ya que con la perdida de masa muscular, reduciremos nuestra capacidad para oxidar calorías, es decir, seremos el candidato perfecto para tener un gran rebote y lucir peor que antes de iniciar nuestra dieta.

Se hace imperativo por tanto controlar la calidad de las calorías que ingerimos, asegurándonos de que nuestras calorías nos aportan los nutrientes imprescindibles para mantener la masa muscular (proteínas, grasas saludables e hidratos de carbono complejos) y no generar carencias micronutricionales que afecten al buen funcionamiento de nuestro organismo (vitaminas y minerales).

Cuanto mayor densidad nutricional posean nuestras calorías, menos probabilidades de rebote y más probabilidades de éxito.

La calidad de nuestras calorías, a su vez está ligada a la calidad de nuestro entorno hormonal, que es el causante de que nuestro cuerpo oxide de manera correcta, y valga la redundancia, las calorías procedentes de los nutrientes, por lo que a mejor entorno hormonal, más cantidad de calorías podremos oxidar y  mayor flujo energético tendremos.

De esta manera podemos incrementar las calorías que ingerimos, sin miedo a recuperar la grasa perdida, ya que nuestro flujo energético, la cantidad de calorías que oxidamos será mayor, es decir podremos comer más y quemar más, y no tener que estar con dietas hipocalóricas con raciones hechas para pajaritos, que van a enfermar nuestro organismo generando carencias y aumentando los niveles de hambre y de mal humor hasta límites insospechables.

Como vemos, debe existir siempre un equilibrio entre el factor de la cantidad y el factor de la calidad, ambos son importantes a la hora de mejorar nuestra composición corporal y nunca podemos responder con un simple monosílabo a ciertas preguntas, ya que generalmente dependemos de muchos factores.

Si quieres saber más de como aumentar tu flujo energético, no te pierdas nuestros próximos post.

Tags: nutrición

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