Entrenamiento Funcional Parte II. ¿Cómo Realizar Un Entrenamiento Funcional?

Entrenamiento Funcional Parte II. ¿Cómo Realizar Un Entrenamiento Funcional?

Una vez hemos conocido qué es el entrenamiento funcional y la gran cantidad de beneficios que nos puede aportar, nos gustaría contaros las pautas que debemos seguir para realizar un entreno adecuado y cómo debemos planificarlo.

Nuestro entrenamiento siempre debe estar formado por ejercicios con una gran transferencia hacia nuestras actividades cotidianas como pueden ser cargar objetos, desplazarlos, subir y bajar escaleras, realizar cambios de posición, correr, caminar, etc.

Así pues nuestra sesión debe incluir ejercicios adecuados como los pliométricos, saltos al cajón, multisalto, salto de comba, vallas, steps, etc. Ejercicios de fuerza como por ejemplo el trabajo con balón medicinal, sandbags, paseo del granjero, peso muerto y cargadas entre otros.

Del mismo modo es importante que tengamos en cuenta el trabajo con nuestro propio peso corporal por lo que debemos incluir sentadillas, fondos, zancadas, dominadas y demás ejercicios que impliquen mover nuestro peso.

Potenciar nuestra zona media va a a ser clave para mejorar y progresar, por lo que las variaciones de planchas con y sin material como el fitball o la rueda van a ser grandes aliados a la hora de practicar un buen entrenamiento.

No podemos olvidarnos de una de las partes más importantes de este entrenamiento, el trabajo de velocidad y de resistencia, que aumentará la quema de calorías durante nuestro entrenamiento y después del mismo mejorando nuestra composición corporal y nos aportará grandes beneficios sobre nuestro sistema cardiovascular, de este modo el trabajo de carrera, bici, sprints, batalla de cuerdas y remos entre otros, debe estar incluido.

Todas y cada una de estas opciones son necesarias para llevar a cabo un entrenamiento funcional en condiciones, siempre adaptándolo al nivel de cada persona puesto que la individualización es un factor decisivo para el éxito.

Como vemos, disponemos de una gran multitud de opciones para trabajar ya que dentro de nuestro entrenamiento podemos incluir muchas herramientas que van a generar que tengamos gran variedad de ejercicios y nunca nos parezca un trabajo monótono.

El uso de material para realizar un entrenamiento funcional, a pesar de no ser indispensable, es muy importante, puesto que va a mejorar en gran medida nuestro entreno y nuestros ejercicios y lo llevará a un nivel mucho más alto y más completo.

El uso de cargas como los kettlebells o pesas rusas, los sandbags, mancuernas, balones medicinales, barras, discos o gomas que nos aporten resistencia, van a permitirnos trabajar la fuerza y potencia de manera adecuada y que nuestra musculatura se vea mucho más implicada por lo que los resultados serán mejores.

Para incidir con ángulos distintos sobre nuestros músculos y desplazar nuestro centro de gravedad, es necesario el trabajo en suspensión, por lo tanto un kit de trabajo en suspensión nos permitirá trabajar con nuestro peso corporal y realizar multitud de ejercicios que aumenten y mejoren nuestro rendimiento en especial nuestro core y nuestro equilibrio.

Los ejercicios de pliometría y propiocepción han de ser siempre parte de nuestra rutina de modo que cajones de salto, comba, vallas y bosu ® entre otros van a estar presentes, con ellos trabajaremos de manera adecuada el equilibrio y desarrollaremos de en gran medida la potencia de nuestro tren inferior.

Gracias a los fitball y ruedas de abdominales podremos desarrollar de la mejor manera nuestra musculatura media todo el abdomen en su conjunto y la musculatura lumbar.

Es importante que para entrenar y mejorar nuestra velocidad, nuestra resistencia y nuestra psicomotricidad dispongamos de cintas para correr, bicicletas, remos, airbikes, cuerdas de batalla o escaleras con las que nos resultará mucho más sencillo subir de nivel y aumentar nuestras facultades.

El método apropiado para realizar un entrenamiento funcional ha de constar de un calentamiento en el que aumentemos nuestra frecuencia cardíaca de manera progresiva para que nuestro sistema cardiovascular esté preparado para el esfuerzo y trabajemos la movilidad de nuestras articulaciones para no lesionarnos durante los ejercicios.

Por supuesto, una vez finalizado el entrenamiento tendremos que realizar una vuelta a la calma, reduciendo la frecuencia cardíaca de manera secuencial y realizar estiramientos de los grupos musculares trabajados para evitar sobrecargas, contracturas y lesiones. De esta manera conseguiremos mejorar y agilizar nuestra recuperación para afrontar la siguiente sesión. Tengo que recordar que uno de nuestros mejores aliados es esta fase es el foam roller que nos ayudará a relajar de manera profunda y eficiente las fibras musculares entrenadas.

Disponemos de multitud de variaciones para realizar un entreno funcional, desde biseries, triseries o series gigantes a trabajo con protocolos de alta intensidad así como la ejecución de un único ejercicio con descanso pautado. Desde GiveMeFit os recomendamos que vayáis variando y probando cada una de las opciones para así conseguir unos mejores resultados y os animamos a que empecéis con circuitos sencillos en los que trabajéis todos los músculos del cuerpo y las diferentes capacidades de las que os hemos hablado.

El entrenamiento funcional es apto para cualquier persona que esté dispuesta a mejorar su calidad de vida y su salud, desde niños hasta personas mayores que quieran desarrollar y mejorar sus aptitudes físicas y mentales por lo que os animamos a que probéis, eso si, siempre de la mano de profesionales que adapten el entrenamiento a vuestro nivel, teniendo en cuenta vuestras prioridades, vuestro estado de forma y vuestra salud.

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