Readaptación, Control Motor Y Entrenamiento Neuromuscular.

Readaptación, Control Motor Y Entrenamiento Neuromuscular.

Hoy os queremos contar la importancia que tiene el equilibrio y la armonía en nuestro cuerpo, y para ello vamos a hablar de como conseguirlo.

Podemos definir entrenamiento neuromuscular como la actividad o técnicas de entrenamiento que promueven y tienen por objetivo mejorar la estabilidad dinámica y el sistema de control motor multiarticular de forma que empleando herramientas y ejercicios específicos podamos restaurar e implementar la sinergia y la sincronía de los patrones de activación muscular.

El entrenamiento neuromuscular nos permitirá desarrollar y mejorar capacidades como la fuerza, la potencia, la velocidad, la flexibilidad, la estabilidad, etc trabajando a través de estímulos tanto externos como internos relacionados directamente con el cortex cerebral y la médula.

Dichos estímulos pueden ser desarrollados gracias a herramientas que emplean tecnología eléctrica, como la electroestimulación, tecnología audiovisual, como luces y sonidos, plataformas inestables, fluidos, o mecanismos y acciones pautadas que modifiquen el movimiento.

De esta forma enseñamos al cuerpo a trabajar ante determinados estímulos que lo ponen ante un gran compromiso mientras desarrolla la actividad principal y de esta manera aumentamos la capacidad de respuesta en ciertos ambientes que son completamente transferibles a la vida real.

Este tipo de entrenamiento está en gran medida ligado a la rehabilitación y recuperación de lesiones así como a la re-educación funcional y es el principal aliado a la hora de re-adaptar patrones de movimiento y descompensaciones en deportistas.

Como hemos comentado podemos diferencia entre dos tipos de entrenamiento neuromuscular, involuntario, en el cual trabajamos con herramientas externas que nos permiten estimular un determinado músculo sin que halla una previa señal entre el cortex y la médula, como es el caso de la electroestimulación o el voluntario, en el cual se produce un estímulo gracias a la contracción voluntaria.

Lógicamente el entrenamiento neuromuscular engloba una gran cantidad de entrenamientos ya que en muchas disciplinas y en muchos deportes está integrado.

Pero cuando hablamos de entrenamiento neuromuscular estamos refiriéndonos en concreto a la conexión entre cerebro y músculo en la cual podemos integrar una gran cantidad de acciones que se producen de forma consciente e inconsciente y que desembocan en el control motor.

Es imprescindible que exista una sinergia entre cortex, médula y músculos que nos permita desarrollar un movimiento con una posición determinada, una alineación, un movimiento articular y una postura que puede o no, ser la correcta.

Es en este momento es donde entra en juego la llamada conciencia corporal, la capacidad de sentir el cuerpo, la ubicación de sus articulaciones, el control de la tensión muscular, el grado de estiramiento muscular, de sentir cada movimiento. Ser capaz mediante el conocimiento de nuestro cuerpo de conseguir hacer el movimiento deseado.

Entender como funciona nuestro sistema neuromuscular y aprender a moverse de manera adecuada es de vital importancia ya que nos permitirá entrenar patrones de movimiento y realizar acciones de manera mucho más rápida y adecuada.

Gracias a la práctica del entrenamiento neuromuscular podremos beneficiarnos de un cuerpo más equilibrado y una salud mejor, evitando lesiones, dolores, siendo más fuertes, más rápidos e incluso mejorar en gran medida nuestros sentidos.

Una de las partes más importantes de este tipo de entrenamiento es la readaptación. Nuestro cuerpo siempre tiende a buscar la manera más eficiente ( la que menos le cueste) para ejecutar una acción o un movimiento, y en muchas ocasiones, este ahorro puede producir grandes descompensaciones que a lo largo del tiempo se agravan, bien por una excesiva presencia de tono muscular o por una disfunción articular. Estos procesos perjudican de manera directa nuestra salud y nuestro rendimiento para ello es necesario aplicar a través de la readaptación ejercicios que permitan reeducar y mejorar los patrones de movimiento afectados de tal manera que no se vuelvan a producir esas conductas que nos están llevando a generar descompensaciones, posturas inadecuadas, lesiones o a ser menos eficientes en cualquier ámbito. El resultado de este proceso será la mejora de movilidad, de la estabilidad, de la fuerza, de la velocidad, del control corporal, de la posición, el alivio de dolores, etc.

Pondremos un caso práctico como ejemplo:

Alejandro es un atleta de 30 años que practica la escalada, a parte, realiza entrenamiento de fuerza transferible a su hobby en el gimnasio. Últimamente ha notado que le molesta la espalda bastante a pesar de haber conseguido grandes ganancias de fuerza gracias a su entrenamiento.

Cuando analizamos su rutina y su estado observamos que Alejandro ha desarrollado una anteriorización de sus hombros debido a que sus pectorales se han desarrollado por delante de otros grupos musculares y ha generado una descompensación que está perjudicando en su postura, disminuyendo su rendimiento como escalador y provocando dolores.

Las medidas que debe adoptar Alejandro para mejorar su salud y su rendimiento, vienen dadas por la aplicación de un sistema de entrenamiento neuromuscular que incida en la readaptación y reeducación para que su cuerpo recupere el equilibrio, dando prioridad al resto de grupos musculares que mejoran la retroversión escapular y mejorando sus conductas de movimiento y posición.

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