Mejora Tu Cadena Posterior 2, Los Isquiotibiales.

Mejora Tu Cadena Posterior 2, Los Isquiotibiales.

Continuamos con nuestra saga de la cadena posterior hablando sobre otro de los grupos musculares olvidados, y que debemos de tener muy en cuenta a la hora de mejorar nuestra espalda y de manera mucho más específica nuestra columna y nuestra pelvis.

La musculatura isquiotibial, está compuesta por tres grandes músculos, bíceps femoral, semitendinoso y semimembranoso, que actúan de manera sinérgica durante nuestros movimientos, principalmente en la flexión de rodilla y en la extensión de la cadera.

De manera general podemos decir que el músculo bíceps femoral se origina en el isquion y en el fémur hasta insertarse en la parte externa de la tibia y el estiloides del peroné.

El semitendinoso se origina en la parte superior o cabeza larga del bíceps femoral en la parte inferior y medial de la tuberosidad isquiática hasta la sección media del muslo.

Por último, el semimembranoso, es el más interno de los músculos isquiotibiales y se origina en la tuberosidad isquiática finalizando en un tendón de la parte posterior de la tibia.

La falta de actividad física o lo mala biomecánica en la ejecución de diferentes ejercicios, suelen llevar a un acortamiento o a la pérdida de flexibilidad de estos músculos, lo que se traduce en un desequilibrio estructural que afecta a toda la cadena posterior, limitando su correcta funcionalidad y descompensando el resto de los grupos musculares.

Además, este factor, suele ser en muchos casos un desencadenante común en los dolores de la región lumbar.

Con un acortamiento en la zona isquiotibial, estamos generando una tensión de tracción sobre el isquion, generando que la pelvis realice una retroversión que arrastra el sacro y la zona lumbar, rectificando la posición.

A la hora de trabajar actividades físicas que impliquen carrera o levantamiento de cargas en bipedestación, la falta de elasticidad o el acortamiento de la musculatura isquiotibial va a originar una pérdida de funcionalidad, ya que este hecho, va a reducir la zancada en la carrera, o la inestabilidad y sobrecarga de los músculos que están corrigiendo la descompensación.

A priori, podemos pensar que la manera de solucionar este problema es trabajando estiramientos de la zona, pero se ha demostrado que este trastorno se debe en mayor medida a la falta de tono y de fuerza de la región, por lo que la solución es activar y potenciar la musculatura de manera adecuada.

Solemos incidir mucho en el trabajo concéntrico de la musculatura cuando nos ejercitamos, pero más allá de esto, la musculatura isquiotibial, necesita ser sometida a fases excéntricas adecuadas para mejorar su funcionalidad. Ya que es un músculo muy demandado para la estabilización del tronco, juntos con otros grupos musculares, durante la marcha o frenando movimientos, echo importante, considerando que frenar a altas velocidades o con altas cargas, requiere mucha fuerza.

Como conclusión, debemos trabajar la fuerza de la musculatura isquiotibial en su conjunto, si queremos corregir desequilibrios, así como mantener una buena funcionalidad de la cadena posterior, evitando dolores de espalda, y ayudando a que ésta se fortalezca y se potencie sin generar desbalances, ya que como bien indica su nombre, se trata de una cadena, y el fallo en uno de sus segmentos hará que el resto se vean alterados.

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